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viernes, 1 de mayo de 2015

Palabras de la ilustración de moda

Actualmente la experimentación gráfica es mucho más fácil acceder a una mayor cantidad de imágenes a través del internet. Se han creado una especie de visión global que nos fuerza a todos a tratar de ver más allá y romper las barreras. Es una fuente inagotable de inspiración.
Gwen Keroval 

La ilustración de moda es una forma de expresión que genera Descripciones ricas y muy precisas de épocas y de momentos concretos, de estados de ánimo, estilos de vida y tendencias plásticas.
Laurs Mcachon 

Vicio para algunos, distracción para otros, la moda es la publicidad que llevamos puesta para explicar a los demás como somos, conocer amigos, empezar romances, seducir, es un placer para casi todos.
Bien Shannon 

Los humanos usan la moda para la decoración y para expresar su idiosincracia.

La moda tiene que ver con la experimentación, la explotación, los cambios, la identidad y la sexualidad, imagino que esto es lo que me atrae de ellas supongo que es lo mismo que atrae a mucha gente joven había la moda.
La experimentación, el cambio, la identidad y asexualidad hacen girar el mundo y, en este contexto, la moda tiene un importante e influyente papel.
Eva Totcheva

Textos recopilados de "Marcar tendencia, ilustradores de moda contemporánea" de Martin Dawber

jueves, 7 de febrero de 2013

Moda y surrealismo I

Se atribuye la paternidad de la palabra surrealismo al poeta Guillaume Apollinaire, y su aparición se sitúa hacia 1917, significa "conjunto de procedimientos de creación y de expresión que utilizan todas las fuerzas físicas (automatismo, sueño, inconsciente) liberadas del control de la razón y en lucha contra los valores establecidos" 
La revolución surrealista influyó mucho en el arte, con el que el movimiento no dejó de mantener una relación ambigua. André Breton, papá autoproclamado del surrealismo, supo reunir a algunos talentos singulares entre los jóvenes aventureros preocupados por inventarle un nuevo significado a la acción de pintar. Max Ernst, Salvador Dalí, Joan Miró, Yves Tanguy, Rene Magritte, Victor Brauner, Roberto Matta y André Masson se sumaron al grupo que iba tomando forma en el París de los años veinte.
La idea de acercar la moda y su efímera frivolidad al surrealismo puso a la mujer en el corazón mismo de un proceso creativo, como atestigua Bona de Mandiargue, pintora nacida en 1926, que ingresa en el surrealismo tardíamente en los años cincuenta: "Era la primera vez que escuchaba a personas de una gran inteligencia interesarse por el papel de la mujer sin someterlo al del hombre, los surrealistas no separan la mujer de la poesía, la identifican con su propio procedimiento creativo" Ya no se trata de la musa romántica ni de la simple relación entre el artista y su modelo, sino de una verdadera sacralización del ser amado como explica Breton "Estoy, al estar cerca de ella, más cerca de las cosas que están cerca de ella".
De esta adoración perpetua al fetichismo de los accesorios o de las diferentes piezas de la indumentaria de la mujer, no hay mucha distancia. Aragon y Elsa, Max Ernst y Leonora Carrintong, Dalí y Gala, llevaron el juego bastante lejos en sus obras poéticas o plásticas, engendrando algunas incidencias notables entre sus adornos y el cuerpo de las mujeres, la costura está dispuesta a desviar para su mayor provecho el espíritu del movimiento que se nutre de todo, Así a partir de los años treinta, asimilará la vulgata surrealista en su sentido de la provocación y de las descoordinaciones sistemáticas, en el de las asociaciones libres y las rupturas subversivas... Hoy en día podríamos incluso considerar, a la vista de su evolución exponencial a lo largo del siglo XX, que la alta costura y después el prêt-à-porter creativo, en la singularidad ya no encarnada por los magos del verbo sino por las Fashion victims. Verdaderas aplicaciones prácticas de la paranoia crítica diagnosticada por Salvador Dalí como "un método espontáneo de conocimiento irracional, basado en la objetivación crítica y sistemática de las asociaciones e interpretaciones delirantes".
Así, el famoso "encuentro entre un paraguas y una máquina de coser sobre la mesa de disección" evocado por Lautréamont, se revela, en el estudio de un modisto, como una manifestación perfectamente normal y un fenómeno totalmente integrado en su proceso creativo.
Uno de los elementos recurrentes del surrealismo y que constituye, quizá, su principal pasarela hacia la moda, resulta ser, el maniquí como oscuro objeto del deseo. Aparece en las telas de Chirico a partir de 1915 como una forma abstracta, estilizada al máximo que simboliza, ante todo, una ausencia. 
A su vez, la muñeca de cera de tamaño natural de las tiendas de ropa, con su simulacro de vida, magnetiza a los surrealistas.
En 1938, durante la exposición internacional del surrealismo organizada en París en casa de los Wildenstein, se distribuyeron maniquíes de escaparate a los diferentes expositores, que se encargan de vestir a su manera estos desnudos sintéticos. Otro tipo de fantasmas son las muñecas, sobre todo las concebidas por Hans Bellmer, que mezcla trozos de trapo y encajes diversos.

miércoles, 12 de septiembre de 2012

Los baúles de Louis Vuitton


En 1875, el explorador franco italiano Pierre Savorgnan de Brazza (cuyo apellido da nombre a la capital de la República del Congo) necesitaba una cama portátil y acudió al entonces cofrero y empaquetador Louis Vuitton para que se la fabricara. El objeto es ahora una pieza de museo, pero además dio inicio a una tradición en la que participaría una larga lista de personalidades de distintos ámbitos. Se había hecho posible transportar fácilmente y con estilo algo muy significativo para una persona destacada. Así comenzó una historia "de pasión y ciencia", como la misma casa francesa la define, y ésta sigue hasta nuestros días.
"Esto tiene que ver con el movimiento. Nada que sea difícil de transportar sale de las manos de un artesano". Esta es la sorprendente declaración (pensaríamos que preferiría destacar conceptos relacionados al lujo) de Patrick-Louis Vuitton, miembro de la quinta generación de la familia que inventó estos baúles. Fue por recomendación de su abuela que comenzó como asistente de carpintero en los talleres de Asnières, localidad situada a cinco minutos de París. Hoy es un maestro del savoir faire y tiene claro que nadie quiere viajar incómodo o preocupado por sus pertenencias.

Si bien Marc Jacobs ha transformado la oferta de la marca y los bolsos han adquirido protagonismo como objetos de deseo, las verdaderas creaciones emblemáticas de la casa Vuitton son los baúles. Cada año se crean exclusivamente alrededor de 500 (incluidos cajas y cofres) en el Centro de Pedidos Especiales. Son únicos, al igual que la persona que los solicita. Son, tal cual, "sueños hechos realidad".
Consideremos que los baúles están fabricados para contener y transportar hermosos artículos, piezas importantes, delicadas. Artilugios que sirven no sólo a sus dueños, sino a la sociedad de la que forman parte y con os que fabricarán un legado artístico y cultural. No en balde han guardado la cámara de Annie Leibovitz o las herramientas de Damien Hirst, los utensilios de Ferrán Adriá o los instrumentos musicales de Gustavo Santaolalla, por citar algunos ejemplos recientes.

Si bien, además de haber contenido artículos que llegan a ser de importancia histórica, es conocido que en su interior también han albergado objetos banales como pasteles u osos de peluche. ¿Es el texto inédito de Ernest Hamingway guardado en un cajón secreto lo más significativo que se han encontrado dentro de un baúl Luis Vuitton? Difícilmente. Todo lo que ha representado lo más importante del mundo al menos para su dueño. Sin lugar a dudas fue la sensibilidad de los artesanos de esta familia hacia las necesidades, no sólo de cada persona sino de cada época, lo que les ha dado el éxito. Y es así como podrán seguir haciendo de cada travesía, aventura y expedició, un viaje ligero.

Adriana Vera. 



lunes, 6 de agosto de 2012

Las musas de Salvatore Ferragamo



Una pequeña nota que me parece ¡fantástica!
Salvatore Ferragamo Fue un genio creativo del calzado del siglo XX. Sus zapatos son obras de arte que sugieren fascinantes analogías entre la arquitectura, el diseño, el arte, la artesanía y los estilos de vida.
Tenía clasificadas a sus clientas por 3 tipos según el número:

  • Cenicientas:
Calzan menos del número 6

Son seres femeninos y siempre deben tener quien las ame para ser felices.

  • Venus:
Calzan del número 6

Son mujeres hermosas, fascinantes y sofisticadas, adoran las cosas simples de la vida y están destinadas a ser incomprendidas.

  • Aristócratas:
Calzan más del número 6

Mujeres sensibles que a veces pueden ser caprichosas. 

Información obtenida del libro "Sueños que caminan" si alguien posee el diario de Salvatore podrá encontrar la explicación completa y de ser posible y la pudiera compartir ¡sería genial! continuamente iré recabando información sobre este artista que ha sido influencia en mi carrera y persona. 


Zapato Vera, Salvatore Ferragamo